9 nov. 2015

Clases de Economía por dos vacas

Bueno, esto no es ni del todo gracioso ni del todo instructivo, pero peores cosas he visto.
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Línea de publicación de comics.




MARTES, 19 DE MAYO DE 2009

Wolverine - Principales Comics y Cronología.

Aún no me he recuperado (y varios de ustedes supongo que tampoco) de lo "simpática" que fue X-MenOriginsWolverine. Da bronca que un personaje tan rico en muchos aspectos, que se merescamás que una pelicula decente, termine teniendo un intento de adaptación pochoclera casi sin guión. Por lo que hoy intentaré mostrar porque se merece una buena adaptación fílmica y mucho más, volviendo un poco atrás y mostrando sus principales comics.
El problema es que el personaje: Logan, por donde lo metan, vende, y mucho, esto Marvel lo sabe, y lo mete en infinitos números y títulos distintos. Todo esto, sumado a que Logan tiene su memoria a la miseria y apenas recuerda en algunos flashbacks desordenados su pasado, hace que sea un quilombo ordenar a la perfección sus historias cronologicamente.

Como siempre pasa con los personajes populares y de empresas grandes, hayguionístas que han escrito cosas muy malas, pero también tiene cosas muy buenas.
Voy a repasar alguna de las mejores y después dejar unos cuantos listados de cronologías que pueden ayudar al que quiera leer la historia de Wolverine con una linea temporal medianamente aceptcable. (agradesco mucho a P A B L O yKaniole del foro Psicofxp, por los 
excelentes aportes)


X-MEN:

Obviamente me refiero a la etapa de Claremont. Cualquier aficionado a los cómics de X-Men sabe que todo comienza con Claremont. Es él quien dió bastantes de las mejores historias mutantes y también quien empezó a hacer de Wolverine uno de los personajes favoritos de los lectores.
Claremont le dió a Logan todo lo que necesitaba para ser un clásico indiscutible: motivaciones, misterios por resolver, un pasado que siempre estaba ahí, pero del que no se acababa de saber casi nada.
Pueden leer esta etapa en la Biblioteca Marvel editada hasta hace poco. Más de 20 tomos de historia de los cómics.

WOLVERINE: HONOR, DE CLAREMONT Y FRANK MILLER



Wolverine con Japón, las mafias, los ninjas, su prometida y mucho más etc… Gracias a una de las primeras de las series propias que se editaron del personaje, Logan se transformó en un superhéroe de terrible caracter, que se pasa el día luchando entre sus instintos animales y su personalidad humana. La Mano de por medio, sublime. Entretenido y divertidísimoEn España se editó en numerosas ocasiones, la última a través de Panini en un Best of Marvel Essential que sí hace honor a su apelativo y es realmente escencial. En México lo editó editorial Vid, que es la edición que conseguimos en su momento en Argentina, junto a X-Men, de las Cenizas, la saga del Fénix, también de Claremont. Lindos recuerdos.

WOLVERINE: ARMA X

Panini también lo recuperó no hace mucho y vale la pena.Barry Windsor Smith deja algunas de las páginas más impresionantes de la historia del personaje y crea la historia quizás más influyente sobre el pasado reciente de Wolverine.
Es imprescindible para entender la evolución del personaje y muchas de las cosas que aún le siguen pasando. De cómoLogan se convirtió en el perfecto asesino que aún hoy es. Es decir, de como consiguió "ser el mejor en lo que hace".

WOLVERINE: ORIGEN


En 2001, Marvel se animó a hacer lo que nadie nunca antes había querido: contar de la A a la Z el principal misterio de Logan: su Origen. Es decir, que todo el misterio que rodeaba a Logan tenía que quedar explicado de manera convincente y sin romper la continuidad del personaje.
Todo terminó en duras críticas de los fans, era imposible que una propuesta así le gustara a todo el mundo. De hecho, el cómic está por debajo de lo esperado, pero ya no se puede cambiar: es totalmente canónico, es el Año Uno de Logan. Así que, cronológicamente, todo empezó aquí. Nos guste o no. Panini también lo ha editado no hace mucho en un libro que aún se puede encontrar fácilmente. Y por estos lados Conosur lo editó en 6 comicbooks y también en un tomorecopilatorio.

WOLVERINE: ENEMIGO DEL ESTADO

Qué ocurre si a alguien comoWolverine se le lava el cerebro y se le convierte, de verdad, en unasesino sanguinario, sin su parte noble, sólo transformado en animal salvaje?
Mark Millar y Romita Jr. arman uncomic de Wolverine con presupuestopochoclero. Muy entretenido y de lo mejor que se ha hecho con el personaje últimamente, al menos en su vertiente más peliculera. Una vez que el personaje los haya enganchado, seguro que Enemigo del Estado los entretiene bastante.






Todas estas historias pretendieronfuncionar como autoconclusivas en su momento, pero a la vez son piezas para el basto rompecabezas que es el pasado de Wolverine. Lo mejor,es armarlo de a poco, y el día de hoy siguen saliendo piezas nuevas todo el tiempo.
Hay algunas cronologías resumidas y otras más extensas hechas por fans, que está muy bien logradas, y son bastante útiles a la hora de usar como guía. En esta encontraran información en castellano, y en esta otra, un poco más extensa, en ingles. [Webs aportadasd por P A B L O en Psicofxp]
La revista Wizard en su momento, le dedicó 10 páginas a enumerar cronologicamente 50 números que contaran el origen y pasado de Wolverine. Si clickean para ampliarlas, abajo, podrán ver las páginas de dicha nota, con las tapas de cada número y una reseña del mismo. Muy completo. [Imágenes aportadas por Kaniole en Psicofxp]
A continuación la lista de Wizard en numeros editados en castellano. El criterio para realizarla fue en base a ediciones con posibilidades de ser conseguidas. Si habían sido publicadas por Conosur o Panini, ahi están. En los casos en que no hay edición de esas editoriales, puse las de Forum o El librito de la colección Clarin de la historieta. [listado rearmado por P A B L O de Psicofxp]

Wolverine Origin ( editado por Conosur - Best of marvel essentials por Panini )
Wolverine 10 ( Lobezno classic 5 Panini )
Wolverine 113 ( Lobezno Vol.2 23 Forum )
Captain America 303 304 ( Capitan America Vol.1 48 Forum )
Wolverine 126 127 ( Lobezno Vol.2 37 38 Forum )

Uncanny x-men 268 ( Biblioteca Clarin 12 - Coleccionable X-Men 15 y 16 Panini )
Wolverine 34 ( Lobezno Classic 13 Panini )
Wolverine 48 ( Lobezno Classic 17 Panini )
Wolverine 49 ( Lobezno Classic 18Panini )
Untold tales of Spiderman -1 ( Las historias jamas contadas de Spiderman 23 Forum )
New X-Men 148 ( New X-Men 24 Panini Argentina )
Weapon X ( Tomo Arma X VID )
Alpha Flight 33 ( Alpha Flight 32 Forum )
Alpha Flight 52 (Alpha Flight 45 y 46 Forum )

Alpha Flight Special ( Heroes Marvel Alpha Flight Forum )
Giant-Size X-Men 1 ( Biblioteca Clarin 12 - B.M. X-Men 1 Panini )
Uncanny X-Men 118 ( B.M. X-Men 4 Panini )
Uncanny X-Men 120 - 121 ( B.M. X-Men 4 Panini )
Uncanny X-Men 127 ( B.M. X-Men 5 Panini )

Uncanny X-Men 139 - 140 ( B.M. X-Men 8 )
Uncanny X-Men 162 ( B.M. X-Men 12 )
Wolverine primera miniserie ( Tomo VID - B.M.X-Men14 y 15 )
Uncanny X-Men 173 ( B.M. X-Men 15 - Tomo "De las cenizas II" VID )
Uncanny X-Men 181 ( B.M. X-Men 17 )

Uncanny X-Men 205 ( Biblioteca Clarin 12 - Patrulla X Especial navidad 1987 Forum )
Uncanny X-Men 211 ( Patrulla X 62 Forum )
Incredible HULK 340 ( Alpha Flight Vol.1 55 Forum - Coleccionable Hulk 8 Planeta )
Wolverine 1 ( Lobezno Classic 2 Panini )
Uncanny X-Men 251 ( Coleccionable X-Men 10 )

Wolverine: The Jungle adventure ( Lobezno aventura en la jungla Forum )
Fantastic Four 347 - 349 ( Los Cuatro Fantasticos Vol.1 105 - 107 Forum )
Wolverine 57 ( Lobezno Classic 21 Panini )
X-Men 25 ( Atracciones Fatales II VID )
Wolverine 75 ( Atracciones Fatales II VID )

Wolverine 90 ( Lobezno Vol.1 78 Forum )
Weapon X 1 - 4 ( Arma X 1 - 4 Forum )
Wolverine 91 ( Lobezno Vol.2 1 Forum )
Wolverine 125 ( Lobezno Vol.2 36 Forum )
Wolverine 145 ( Lobezno Vol.2 55 Forum )

Astonishing X-Men mini-series ( Los Asombrosos X-Men Forum )
Wolverine 146 ( Lobezno Vol. 2 56 Forum )
Wolverine 173 - 176 ( Lobezno Vol.3 1 - 4 Forum )
New X-Men 142 - 145 ( New X-Men 22 y 23 Panini argentina )
NYX ( NYX: Mutacion Panini )

Astonishing X-Men 1 ( Editada por Panini )
Uncanny X-Men 141 - 142 ( Biblioteca Clarin 12 - B.M. X-Men 8 )
New X-Men 151 - 154 ( New X-Men 25 y 26 Panini argentina )
Wolverine: The End ( Editado por Panini )

Todos los comics mencionados anteriormente son anteriores a una nueva colección que está saliendo, llamada Origins (Origenes, no confundir con la miniserie de 6 números: Origin = Origen), donde recientemente han decidído contarnos de a poco algo más del pasado de Wolverine. Habría que esperar a que termine de salir, para así ver donde entra en esta cronología, verdad?
Crees que falta algún comic importante sobre el pasado de Wolverine en esta lista?, dejá tu comentario en este post, que será bienvenido.

Fuente.

24 oct. 2015

Reflexiones de un profesor gay fuera del armario

Fuente.



Carlos Javier Herrero Canencia
Profesor del IES Rosa Chacel, de Colmenar Viejo (Madrid).
Cuadernos de Pedagogía, Nº 460, Sección Opinión, Octubre 2015, Editorial Wolters Kluwer, ISBN-ISSN: 2386-6322
La visibilidad de las personas LGTB, la construcción de la propia identidad o proporcionar un referente a adolescentes que se encuentran en este mismo proceso son algunos de los motivos que empujaron al autor de este artículo, profesor de Lengua y Literatura, a hacer pública su condición homosexual ante su alumnado.


Hace siete años empecé a trabajar como profesor de Lengua y Literatura en un instituto público de Madrid y desde hace cinco estoy completamente fuera del armario con mis alumnos. Con este escrito pretendo reflexionar sobre esta experiencia, aclarar las razones que me han llevado a hacerlo y animar a mis compañeros a plantearse salir del armario.

¿Qué significa estar fuera del armario?

En una definición sencilla, “estar fuera del armario” quiere decir que todas las personas que te rodean saben que eres gay o lesbiana, no porque lo sospechen sino porque en algún momento lo has hecho evidente. No se trata de que los demás conozcan tu orientación sexual, sino de que la sospecha o intuición que tenían en algún momento se ha visto confirmada porque lo has dicho tú. Parecería que es lo mismo, total, qué más da que lo sepan porque lo sospechan o porque se lo digamos. Pero importa y mucho: lo expresado en palabras adquiere una realidad que no se puede soslayar. Un compañero puede estar en contra de la extensión del derecho al matrimonio a parejas de gais y lesbianas. Si hemos expresado claramente con palabras que somos gais o lesbianas, tiene que afrontar que nos está negando derechos a personas de carne y hueso. (A propósito, puede suceder que nuestro compañero lo afronte y se encuentre perfectamente cómodo negándonos derechos.)

He titulado este escrito “Reflexiones de un profesor gay fuera del armario”. ¿Tendría las mismas connotaciones e implicaciones que el título hubiera sido: “Reflexiones de un profesor lector apasionado del Quijote”?, ¿o “Reflexiones de un profesor enamorado de la lírica tradicional”? Sin lugar a dudas, no. De hecho, resultarían títulos pomposos sin mucho sentido. Y esto, por varias razones. En primer lugar, la consideración social que se les otorga difiere completamente. Que a alguien le guste el Quijote y disfrute con las jarchas no tiene mayor trascendencia que el placer estético que pueda extraer de ellas. Que a alguien le gusten las personas de su mismo sexo, y todavía más, que alguien ame a una persona de su mismo sexo, va mucho más allá de las personas implicadas. Para empezar, este mismo artículo escrito por otro profesor que se halle en otras circunstancias (en alguno de los más de 80 países que persiguen la homosexualidad por ley, por ejemplo; Amnistía Internacional, 2014) le puede costar el trabajo, la libertad e incluso la vida. Simplemente, el escribirlo es un lujo que está al alcance de una porción mínima de profesores gais y lesbianas. El coste sería demasiado alto.

Otra de las razones por las que el título de este escrito provoca efectos muy diferentes es que ser percibido como gay o lesbiana supone que lo que eres va a ser interpretado principalmente a través de este prisma. Da igual que alguien no lo sienta como algo relevante en su identidad, esa parte de tu personalidad va a convertirse en la fórmula que explique toda tu vida y le dé sentido.

Y por último está la cuestión de ser profesor, y por tanto, estar en contacto con menores. Dentro del imaginario homófobo ocupa un lugar destacado la figura del homosexual (y en este caso se refieren solo al homosexual masculino) como depredador sexual de menores. Cualquier gay cuyo trabajo esté relacionado con menores habrá escuchado esta pregunta, en cualquiera de sus variantes: “Pero ¿tú no les harás nada malo, verdad?”. La homofobia que implica esta pregunta creo que no necesita explicación. Presentarse como “profesor fuera del armario” conlleva un cierto riesgo, hasta en las situaciones más favorables que se puedan imaginar.

¿Por qué entonces salir del armario?

En primer lugar, la visibilidad LGTB (siglas que se corresponden con lesbianas, gais, bisexuales y transexuales) nos concede la posibilidad de actuar políticamente, entendida aquí la política en su sentido más amplio y no solo como elecciones. En política rige una ley parecida a la que Piaget descubrió en los bebés, a la que llamó permanencia del objeto: hasta cierta edad un objeto que desaparece de la vista deja de existir para un bebé. En nuestro caso, aquello que no se ve no existe. Si no nos ven, no existimos, por tanto, no contamos, no tenemos problemas, no existen discriminaciones, no hay nada que plantearse. El verbo ver resulta engañoso; no se trata literalmente de ver, sino de percibirnos y reconocernos. Pondré un ejemplo que creo que lo ilustra perfectamente. Podemos ver una pareja de mujeres ir de la mano por la calle, pero únicamente las veremos como lesbianas si ellas así lo manifiestan, de otro modo serán dos amigas que se quieren mucho. Que dos amigas se quieran mucho nos parece perfecto, y envidiable, y no se le puede objetar nada salvo lo siguiente. Dos amigas que se quieren mucho no necesitan plantearse quién va a poder decidir sobre su tratamiento si una de ellas se encuentra en un hospital, ni van a adoptar o concebir hijos, ni van a tener problemas en cuanto a herencias, ni serán despedidas del trabajo, ni tendrán miedo a ser separadas por sus familiares cuando sean mayores... Por lo tanto, no es necesario reformar leyes que las discriminan, ni estudiar las situaciones de discriminación para plantear políticas sociales que las erradiquen, ni plantearse su visibilidad en los medios; no será necesario porque no se ven, y por tanto, no existen.

El alumnado LGTB lo tiene más difícil a la hora de crearse una identidad
La visibilidad es, además, una cuestión en la que la cantidad y la cualidad importan. Es más efectivo políticamente que haya un número grande de personas LGTB que sean visibles, que estén fuera del armario; y es necesario que esa visibilidad sea lo más transversal posible. En las sociedades occidentales más permisivas, la visibilidad LGTB se reduce fundamentalmente a gais, y solo cuando son jóvenes, guapos y con dinero. No se ven prácticamente lesbianas, transexuales y bisexuales, o se ven como estereotipos. En el caso de los gais, no se ven a los ancianos, los parados, los discapacitados, los niños, los enfermos crónicos (salvo que sean enfermos de sida), etc. que son gais. Y por tanto, no es necesario plantearse qué podemos hacer para combatir la discriminación de todo tipo (incluida la que proviene de la propia comunidad gay) que sufre un gay que ha tenido la osadía de envejecer. Los gais, como podría suponerse por nuestra visibilidad pública, nacemos y morimos jóvenes, y mientras tanto, consumimos.

Otra cuestión por la que se debe salir del armario es la construcción de la propia identidad. Anteriormente me he referido a una de las desventajas de ser percibido como persona LGTB, o de salir del armario: el que esa parte de tu identidad va a arrollar a todas las demás, y se convertirá, se quiera o no, en la principal tarjeta de presentación. Es cierto, pero la alternativa creo que es peor. Permanecer en el armario nos deja más indefensos ante la identidad que se nos va a adjudicar, tendremos menos oportunidades de negociarla y dotarla de otro significado.

¿A qué identidad me refiero? A la que da la injuria. Antes de saber que nos gustaban los hombres, hemos sabido que “maricón” era uno de los peores insultos que se nos podían hacer. No hacía falta entender el significado concreto de la palabra, bastaba con que intuyéramos el lugar que se asignaba al así designado: los márgenes, el afuera. La palabra maricón, o cualquiera de sus múltiples sinónimos, actúa como un virus para el que existe un vacuna cuyo precio no todo el mundo puede pagar. Si has sido vacunado, si eres heterosexual o actúas como tal dentro de unos límites precisos que marca cada sociedad en cada momento, el insulto va a ser inocuo para ti. Si, por el contrario, no eres heterosexual o no te adecúas a las prescripciones de género (ser un hombre o una mujer “como dios manda”) que se te exigen, el virus te hará enfermar y, llegado el caso, puede ser letal (Área de Educación de FELGTB - Comisión de Educación de COGAM, 2012). Esto explica el uso omnipresente en los pasillos de los institutos de la palabra maricón. Cuando les recrimino a los alumnos, siempre de la manera más cordial, me contestan que no le están llamando al otro de verdad “maricón”, que no le están insultando. Y queda ahí retratada toda la homofobia que les rodea como el aire, invisible pero que se respira a cada momento. Efectivamente, ellos saben que el “otro” no es maricón, que está vacunado, no hay peligro de que enferme. Solo enfermará quien lo sea, solo en ese caso estarán insultando.

Curiosamente, y siguiendo con la metáfora, salir del ambiente (de nuevo, en las sociedades más permisivas) supone acceder a una cierta vacuna. Si tu entorno sabe que eres una persona LGTB probablemente te vas a evitar un montón de situaciones incómodas, chistes homófobos y la homofobia ambiente se va a aligerar.

¿Y por qué hacerlo en la escuela?

“¿Y por qué no?” podría ser la primera respuesta que diéramos. La respuesta a esta segunda pregunta es obvia, tiene un coste elevado, nos da miedo, puede traernos problemas. Para poder contrarrestar todas estas objeciones tenemos que precisar qué beneficios se pueden derivar del hecho de salir del armario, no solo con nuestros compañeros de trabajo, sino con nuestros alumnos.

En los colegios e institutos, los veamos o no, lo sepan ellos mismos o no, tenemos un alumnado LGTB que lo tiene más difícil que sus compañeros a la hora de ir creándose una identidad. Y también tenemos un alumnado que no es LGTB pero que es percibido como tal y puede sufrir la misma discriminación.

Para crearnos una identidad tenemos que tener referentes, personas con las que compararnos, admirar, rechazar, etc. En el caso de los adolescentes heterosexuales, los referentes se encuentran por todas partes, en su familia, sus vecinos, sus amigos, en las novelas que leen, en la clase de Literatura, en la televisión, en las letras de las canciones que escucha, en los cuadros de la clase de Historia del Arte... Literalmente, en todas partes.

El alumnado LGTB lo tiene mucho más difícil. ¿Cuántas novelas adolescentes van a tener una protagonista LGTB, cuántas películas, cuántas canciones? Siendo optimistas, muy pocas. Si analizáramos los personajes LGTB que aparecen en la televisión o en las películas, probablemente llegaríamos a la conclusión de que un porcentaje alto son personajes planos, estereotipados, con pocas posibilidades para que los jóvenes LGTB pudieran identificarse.

En la vida real, lo normal es que no conozcan a mucha gente que esté fuera del armario. Por ello me parece importante que los profesores salgamos del armario para poder proporcionar referentes a nuestros alumnos. Con esto no estoy diciendo que seamos su modelo a seguir, sino que seamos un modelo real con el que se puedan medir, que puedan aceptar o rechazar, que les ayude a construirse su propia identidad.

Sin lugar a dudas, otra consecuencia de salir del armario es que se crea una barrera protectora frente a la agresión homófoba. Ahora va a resultar más difícil meterse con un alumno LGTB sabiendo que hay un profesor que abiertamente lo es. Ojo, es una barrera, pero no asegura en absoluto que la agresión no se dé, aunque no sea delante de nosotros.

Otro de los efectos positivos es que empujas los límites de lo que es la normalidad, entendida en su versión más antipática: el cómo deben ser los seres humanos. Durante mi infancia asistí a un colegio religioso en el que todas las familias eran prácticamente iguales: papá, mamá, dos o tres hijos. El más mínimo signo de diferencia suponía un problema. Afortunadamente, este país ha cambiado mucho en los últimos cuarenta años, y cualquier clase de un colegio público (no así en muchos de los colegios concertados y privados) refleja una gran variedad: alumnos con distintos orígenes, distintas creencias, distintas situaciones familiares, distintas capacidades. Que un profesor salga del armario añade otro grado más de diversidad al grupo. Y no es baladí, en la medida en que todos los alumnos se reconocen como diversos, pueden aceptar mejor su propia diferencia y no vivirla como exclusión del grupo.

¿Cómo salir del armario con los alumnos?

Una consideración previa: como cualquier persona LGTB sabe, esta pregunta, y esta otra relacionada, ¿cuándo puedo ir de la mano con mi pareja o simplemente relajarme en la calle sin exponerme a una agresión?, se nos van a plantear a cada rato, no se contestan de una vez para siempre. Y desgraciadamente, esto les parecerá un lujo asiático a la gran mayoría de las personas LGTB de este mundo.

Supongamos que podemos y queremos dar ese paso. ¿Cómo hacer pública una información que todo el mundo considera que pertenece a nuestra intimidad y que, por tanto, no tiene mucha cabida en las aulas? Desde luego, huyendo como de la peste del modelo “tengo algo que confesarte”. Con los adultos siempre lo he tenido claro, mi salida del armario es indirecta, forma parte del decorado, no está dentro del espacio iluminado por el foco. Para que se me entienda, no empiezo diciendo “yo soy gay”, sino “un novio mío fue el primer insumiso juzgado en este país”, o algo parecido. No estamos hablando de si soy gay, el que yo sea gay lo vas a saber de la misma forma que yo entiendo que eres heterosexual cuando veo la foto de tu familia.

Con los alumnos lo abordo desde la cuestión del respeto. Al comienzo del curso les digo que para mí es muy importante que todos nos respetemos para que podamos convivir y aprender. Y les cuento mi experiencia de acoso en el colegio en el que estudié. Aquí sí es importante verbalizar claramente que eres gay. Cuando lo haces, entiendes por qué nuestros antepasados creían en conjuros: las palabras producen efectos, tienen poder, cambian cosas. De entrada, algo impensable en las aulas de los institutos, que durante unos segundos se haga un silencio de los que se cortan con cuchillo.

Mi experiencia con los alumnos

Como dije al principio, hace siete años empecé a trabajar como profesor. Durante dos años fui interino, y trabajé en los institutos madrileños IES Grande Covián y IES Jaime Vera. A pesar de que ya había estado colaborando con el grupo de Educación de Cogam dando charlas sobre diversidad afectivo-sexual, decidí no salir del armario, me mantuve en el llamado “armario de cristal”, no lo dije pero tampoco lo oculté. Me sentía muy inseguro como profesor como para meterme en un berenjenal más. Al año siguiente aprobé la oposición y entré a trabajar en el IES Luis Buñuel de Alcorcón (Madrid), y allí empezó la experiencia de estar fuera del armario en un instituto. Los últimos cuatro años he estado en el IES Rosa Chacel, de Colmenar Viejo (Madrid).

Sin duda, puedo calificar la experiencia como muy gratificante a nivel personal. No he tenido ningún problema con los profesores, los alumnos y los padres. Los chavales parecen asumir sin ningún problema el tener un profesor gay. Las anécdotas más tiernas tienen que ver con mis alumnos más pequeños, los de 12 a 14, porque todavía mantienen la espontaneidad de los niños. Desde aparecer por un pasillo con una amiga que no es alumna mía para cerciorarse de que yo soy gay de verdad, y ver la cara que se le pone con mi respuesta, hasta pedirme sinceras disculpas cuando en las escaleras uno a otro se han llamado “maricón”, y de pronto ven que yo estoy por allí.

Los incondicionales de la teoría del “choque de civilizaciones” no encontrarán confirmada sus teorías en mi experiencia. Entre los alumnos más cariñosos conmigo (también es cierto que no les doy clase, ya se sabe que la convivencia estropea muchas cosas) está un grupo de chicos adolescentes de origen marroquí. Lo menciono aquí porque en el imaginario colectivo está el que necesariamente tiene que haber problemas con estos adolescentes. Como digo, no ha sido mi caso.

Las palabras producen efectos, tienen poder, cambian cosas
Un momento emocionante fue cuando vino un exalumno del centro a visitarnos y me contó cuánto le había ayudado para poder aceptarse como gay, aunque en su momento no me dijera nada. También me contó algo que me ha hecho reflexionar desde entonces: en muchas ocasiones me había defendido ante sus compañeros cuando me insultaban. Se me ocurren varias consideraciones. Obviamente, el que yo no perciba comportamientos homófobos entre mis alumnos no quiere decir que no existan. Y el hecho de estar fuera del armario puede tener un efecto no buscado, el que los alumnos LGTB sean testigos presenciales de insultos homófobos dirigidos al profesorado LGTB, es decir, aumentar la concentración de homofobia que respiran a diario.

Por otro lado está la cuestión de la formación de la identidad masculina a través del rechazo de la homosexualidad y la feminidad. Puede que parte de esos insultos se deban a la necesidad de configurarse como “hombres” en un sentido muy tradicional.

Pese a todo, y voy terminando, creo que es útil salir del armario con los alumnos, aunque no sea suficiente para erradicar la homofobia de los institutos. Y creo que el profesorado LGTB debemos reflexionar sobre estas cuestiones, sea cual sea la decisión que tomemos finalmente.

Además de agradecer a mis compañeros y alumnos de todos los institutos en los que he estado su apoyo y cariño, me gustaría terminar con una utopía y una cita. La utopía sería que este texto se volviera cuanto antes incomprensible (suponiendo que no lo sea ya por otros motivos), que resultara tan absurdo como ahora ocurriría con un texto en el que aparecieran frases como esta: “¿cómo decirles a tus alumnos que te fascina el número pi?”, que necesitara numerosas notas a pie de página para explicar un contexto histórico que en nada se pareciera al del lector, que ese lector no pudiera creerse que hubo un momento en el que las diferencias que se dan entre los seres humanos fueran motivo de discriminación.

Y la cita: “La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para que sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar”, Eduardo Galeano.

Sigamos caminando.


30 jul. 2015


Billetera de envase Tetra Pak 2, el tutorial.
¡Lo bien que hicieron en pedirme el paso a paso!
¡Ni yo me entendí las instrucciones cuando me puse manos a la obra!
En realidad, me había faltado la explicación de algunos puntos y tuve que tener mi "tarjetera" a la vista para usar como guía. ¡Algo que ustedes no podían!
Espero no parecer reiterativa, sólo cumplo con sus deseos, para lo que les he preparado este paso a paso con todo mi cariño. ;)
¡Avisen si se me ha escapado algún detalle!
Aquí vamos:
























Partimos de un envase de cartón al que le hemos quitado las "costuras" inferior y superior, dejándolo lo más recto posible.
Cada vez más sombras en las fotos, debe ser el lío en que se va convirtiendo el back stage. ¡Shhhhh!























Plegamos los laterales por la mitad hacia adentro, tal cual se ve en la foto. Prácticamente se dobla solo porque el envase ya tiene una especie de marca allí, aunque quizá haya que corregir un poco la línea para que quede bien parejo.























Cortamos aproximadamente 1/3 de tres de las caras del envase, dejando completa la otra, que va a servir de solapa para cerrar la billetera.























Decoramos con papel de revista, o con lo que nos guste, la cara más larga y la plastificamos con papel Contact.























Plegamos por la mitad, tomando como parámetro, la cara más corta. En este paso seguramente tengamos que corregir apenas los bordes porque suele quedar uno un poco más alto.























Para dejarlos prolijos y más resistentes, cubrimos los bordes con cinta aisladora, la de los cables. Mitad afuera, mitad adentro. Comiencen como en la foto, por los lados largos.























En cada borde, deben cortar la cinta como se ve aquí arriba y aquí abajo.























Como ven, seguimos con los extremos superior e inferior, cortando en cada esquina para poder meter la mitad de la cinta. Y terminamos con la solapa, o empezamos, da igual.
























Volvemos a doblar a la mitad y fijamos al medio con un broche. Que no nos quede muy abajo porque debemos taparlo con un trozo de cinta para que no lastime y se vea más lindo.






















Aquí ya está cubierto. Fíjense que la cinta casi va de lado a lado, no sólo donde está el gancho.
¡Hola, mano!






















Y aquí la opción para las que no tenemos la máquina-pone-ganchos-ni-remaches: anudamos una tira de elástico doblada por la mitad y la pasamos de adentro hacia afuera a través de un agujerito en lo que será la parte trasera de la billetera.
¡Y queda así!

No vamos a decir: ¡Uf, qué prolijo que queda!, pero para prolijo... ¡a comprarse la remachadora como mínimo!
 Ya en su rol de "tarjetera"...
Mostrando todas sus virtudes.

























Y ahora que yo cumplí con mi parte, ¡quiero verl@s a ustedes!
Tienen abierta la página de FB para subir sus fotos o mi correo, si no se animan, pero ¡QUIERO VER SUS TARJETERAS! ¡Sí, así, a los gritos se los estoy diciendo!Pueden parecer muchos pasos, pero no, son muchas fotos, y les aseguro que es muy fácil y se hace en un periquete.
Ya tod@s sabemos que es frugal porque la idea participó hace unas semanas en los findes de Marce, así que... here I go again ¡Ay! Se me va a notar la edad con este link, pero prometo que era chiquita cuando esto fue un hit.
¡Buen finde!

Adri.

24 jul. 2015

Chiste TocToc

Toc Toc
Quién es?
Es el TOC, una y otra vez.
[fin del chiste, no hay aplausos porque es un chiste que me hice a mí mismo]
¿TOC quién?
El chiste ya terminó.
No, el chiste de "Toc toc" es «'Toctoc'; 'Quién es'; 'Don, soy el Algo'; 'El algo qué?' 'El Algodón'» y badùm tss.
Pero éste no era realmente un chiste*, el Toctoc era el TOC que viene y no se va, se reitera**, y ya. Es más un relato con moraleja que otra cosa.
Moralhoja.
No estás escribiendo esto en papel, no jodas.
No jodás.
No, vos no jodás.
Yo no jodo, es más, soy un aburrido, sólo te digo que tu voseo está algo oxidado.
¿Querés que te pegue guantazo con herradura dentro?
OK, KO.***



*Éste no es un chiste ni tampoco es un poema, aunque no le tema.
**(la esposa del Tero se ríe, aunque poco y por obligación).
***Semifinalista al palíndromo más corto del mundo. Pero la caída fue verdadera, por eso no hubo continuación.

1 jul. 2015

Diferencia entre sarcasmo e ironía




Un alumno fue generoso y me compartió un interesante artículo de un youtuber que no conocía.
Por si acaso, agrego a Iron Man, primo de Irony Man.


17 jun. 2015

Fragmento de "Espantapájaros", de Oliverio Girondo

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Yo no tengo una personalidad; yo soy un cocktail, un conglomerado, una manifestación de personalidades.
En mí, la personalidad es una especie de furunculosis anímica en estado crónico de erupción; no pasa media hora sin que me nazca una nueva personalidad.
Desde que estoy conmigo mismo, es tal la aglomeración de las que me rodean, que mi casa parece el consultorio de una quiromántica de moda. Hay personalidades en todas partes: en el vestíbulo, en el corredor, en la cocina, hasta en el W. C.
¡Imposible lograr un momento de tregua, de descanso! ¡Imposible saber cuál es la verdadera!
Aunque me veo forzado a convivir en la promiscuidad más absoluta con todas ellas, no me convenzo de que me pertenezcan.
¿Qué clase de contacto pueden tener conmigo —me pregunto— todas estas personalidades inconfesables, que harían ruborizar a un carnicero? ¿Habré de permitir que se me identifique, por ejemplo, con este pederasta marchito que no tuvo ni el coraje de realizarse, o con este cretinoide cuya sonrisa es capaz de congelar una locomotora?
El hecho de que se hospeden en mi cuerpo es suficiente, sin embargo, para enfermarse de indignación. Ya que no puedo ignorar su existencia, quisiera obligarlas a que se oculten en los repliegues más profundos de mi cerebro. Pero son de una petulancia... de un egoísmo... de una falta de tacto...
Hasta las personalidades más insignificantes se dan unos aires de trasatlántico. Todas, sin ninguna clase de excepción, se consideran con derecho a manifestar un desprecio olímpico por las otras, y naturalmente, hay peleas, conflictos de toda especie, discusiones que no terminan nunca. En vez de contemporizar, ya que tienen que vivir juntas, ¡pues no señor!, cada una pretende imponer su voluntad, sin tomar en cuenta las opiniones y los gustos de las demás. Si alguna tiene una ocurrencia, que me hace reír a carcajadas, en el acto sale cualquier otra, proponiéndome un paseíto al cementerio. Ni bien aquélla desea que me acueste con todas las mujeres de la ciudad, ésta se empeña en demostrarme las ventajas de la abstinencia, y mientras una abusa de la noche y no me deja dormir hasta la madrugada, la otra me despierta con el amanecer y exige que me levante junto con las gallinas.
Mi vida resulta así una preñez de posibilidades que no se realizan nunca, una explosión de fuerzas encontradas que se entrechocan y se destruyen mutuamente. El hecho de tomar la menor determinación me cuesta un tal cúmulo de dificultades, antes de cometer el acto más insignificante necesito poner tantas personalidades de acuerdo, que prefiero renunciar a cualquier cosa y esperar que se extenúen discutiendo lo que han de hacer con mi persona, para tener, al menos, la satisfacción de mandarlas a todas juntas a la mierda.


Mi amigo el Profe Sargento me compartió unos libros.

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